No se puede proteger lo que no se ve, y cuando la gestión de cuentas está distribuida entre unidades de negocio globales sin una supervisión centralizada, las identidades que se desconocen se convierten en un riesgo que no se puede cuantificar.
Esa era la realidad para Encora, una empresa global de ingeniería digital con presencia en múltiples regiones y más de 10 000 usuarios. Las cuentas de servicio se creaban sin procesos ni control de propiedad. Las cuentas con privilegios carecían de protección MFA. Los procesos de autenticación no se supervisaban. La superficie de ataque era real y, además, iba en aumento.
Otras soluciones de gestión de identidades y accesos (IAM) se quedaron cortas en el momento en que alcanzaron el límite del entorno local. Silverfort No fue así. Desde el momento en que la plataforma se puso en marcha, el equipo de seguridad de Encora tuvo visibilidad inmediata de todo su entorno de Active Directory, lo que permitió identificar más de 100 cuentas de servicio que antes no estaban gestionadas, aplicar la autenticación multifactor (MFA) en 250 cuentas privilegiadas desprotegidas y reemplazar las rutas de autenticación no controladas con políticas de acceso detalladas y listas para la auditoría.
El resultado: el riesgo de robo de identidad se ha reducido de alto a bajo, y los controles ahora cumplen con las normas ISO 27001, SOC II y los requisitos de los seguros cibernéticos.
Lea el estudio de caso completo para descubrir:
- Cómo Encora descubrió y clasificó más de 100 cuentas de servicio desconocidas en un entorno global descentralizado y qué encontraron cuando finalmente las analizaron.
- Por qué la autenticación multifactor por sí sola no es suficiente para reducir el riesgo de alto a bajo, y cómo combinarla con un firewall de autenticación cierra las brechas que dejan los controles tradicionales.
- Cómo Encora creó un programa de seguridad de identidad repetible y escalable en un entorno híbrido de Active Directory sin tocar la infraestructura ni modificar las aplicaciones.
